PIDO LA PAZ
Y LA PALABRA (1955)
EN EL
PRINCIPIO
Blas de
Otero
Si he
perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
Si he
sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
Si abrí los
labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.
Y YO ME IRÉ
Juan Ramón Jiménez
Y yo me iré.
Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su
verde árbol,
y con su pozo blanco.
Todas las tardes el cielo será
azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.
Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará, nostálgico...
Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando...
JUAN GELMAN
Ya que navegas por mi sangre
y conoces mis límites,
y me despiertas en la mitad del día
para acostarme en tu recuerdo
y eres furia de mi paciencia para mí,
dime qué diablos hago,
por qué te necesito,
quién eres, muda, sola, recorriéndome,
razón de mi pasión,
por qué quiero llenarte solamente de mí,
y abarcarte, acabarte,
mezclarme en tus cabellos
y eres única patria
contra las bestias del olvido.
y conoces mis límites,
y me despiertas en la mitad del día
para acostarme en tu recuerdo
y eres furia de mi paciencia para mí,
dime qué diablos hago,
por qué te necesito,
quién eres, muda, sola, recorriéndome,
razón de mi pasión,
por qué quiero llenarte solamente de mí,
y abarcarte, acabarte,
mezclarme en tus cabellos
y eres única patria
contra las bestias del olvido.
"He
descendido a mi yo más íntimo,
al profundo
abismo de donde siento vagamente
que proviene
mi capacidad de acción.
Y como me he
alejado más y más
de las
certezas convencionales
que iluminan
superficialmente la vida social,
me di cuenta
de que había perdido
el contacto
conmigo mismo.
En cada
escalón del descenso fui descubriendo
en mí una
nueva persona, de cuyo nombre
no estaba
demasiado seguro, y que no me obedecía demasiado.
Y cuando
detuve mi exploración
porque el
camino se desvanecía bajo mis pasos,
encontré un
insondable abismo a mis pies,
y saliendo
de él,-sin saber de dónde surgía-,
la corriente
a la que me atrevo a llamar
Mi
vida."
Pierre
Teilhard de Chardin
No hay comentarios:
Publicar un comentario