Atahualpa Yupanqui
Ninguna
fuerza abatirá tus sueños,
porque
ellos se nutren con su propia luz.
Se
alimentan de su propia pasión.
Carl Jung
No podemos permitirnos ser ingenuos al
tratar los sueños.
Se originan en un espíritu que no es
totalmente humano sino más bien una bocanada de naturaleza.
Federico Fellini
Nuestros sueños son nuestra única vida
real.
LA FUNCIÓN DEL LECTOR/1 (Eduardo Galeano, El libro de los
abrazos)
Cuando Lucía Peláez era muy
niña, leyó una novela a escondidas. La leyó a pedacitos, noche tras
noche, ocultándola bajo la almohada. Ella la había robado de la biblioteca de cedro
donde el tío guardaba sus libros preferidos.
Mucho caminó Lucía,
después, mientras pasaban los años. En busca de fantasmas caminó por los
farallones sobre el río Antioquia, y en busca de gente caminó por las calles de
las ciudades violentas.
Mucho caminó Lucía,
y a lo largo de su viaje iba siempre acompañada por los ecos de los ecos de
aquellas lejanas voces que ella había estuchado, con sus ojos, en la infancia.
Lucía no ha vuelto
a leer ese libro. Ya no lo reconocería. Tanto le ha crecido adentro que
ahora es otro, ahora es suyo.
CONSIGNA DE ESCRITURA:
Evoque los libros con los que ha escrito su libro interior. Relate
su biografía lectora, relate su propio libro.
LOS SUEÑOS (DEL LIBRO DE LOS
ABRAZOS de Eduardo Galeano)
EL
ADIÓS DE LOS SUEÑOS
Los sueños se
marchaban de viaje. Helena iba hasta la estación del ferrocarril. Desde el
andén, les decía adiós con un pañuelo.
LOS SUEÑOS DE HELENA
Aquella noche
hacían cola los sueños, queriendo ser soñados, pero Helena no podía soñarlos a
todos, no había manera. Uno de los sueños, desconocido, se recomendaba:
-Suéñeme, que
le conviene. Suéñeme que le va a gustar.
Hacían la
cola unos cuantos sueños nuevos, jamás soñados, pero Helena reconocía al sueño
bobo, que siempre volvía, ese pesado, y a otros sueños cómicos o sombríos que
eran viejos conocidos de sus noches de mucho volar.
LOS SUEÑOS OLVIDADOS
Helena soñó
que dejaba los sueños olvidados en una isla.
Claribel
Alegría recogía los sueños, los ataba con una cinta y los guardaba bien
guardados. Pero los niños de la casa descubrían el escondite y querían ponerse
los sueños de Helena, y Claribel, enojada, les decía
-Eso no se
toca.
Entonces
Claribel llamaba a Helena por teléfono y le preguntaba:
-¿Qué hago
con tus sueños?
VIAJE AL PAÍS DE LOS SUEÑOS
Helena acudía,
en carro de caballos, al país donde se sueñan los sueños. A su lado, también
sentada en el pescante, iba la perrita Pepa Lumpen. Pepa llevaba, bajo el
brazo, una gallina que iba a trabajar en un sueño. Helena traía un inmenso baúl
lleno de máscaras y trapos de colores.
Estaba el
camino muy lleno de gente. Todos marchaban hacia el país de los sueños, y
hacían mucho lío y metían mucho ruido ensayando los sueños que iban a soñar,
así que Pepa andaba refunfuñando, porque no la dejaban concentrarse como es debido.
LOS SUEÑOS DEL FIN DEL EXILIO 2
Helena volvía
a Buenos Aires, pero no sabía en qué idioma hablar ni con qué dinero pagar.
Parada en la esquina de Pueyrredón y Las Heras esperaba que pasara el 60, que
no venía, que nunca vendría.
CONSIGNAS DE ESCRITURA DE INVENCIÓN: Después
de leer estas “Ventanas” de Galeano, elija una de las consignas siguientes para
escribir un relato:
¿Adónde se marcharon los sueños de Helena? (El adiós de los sueños)
Yo
también viajé con Helena al país de los sueños. Narro el sueño que quiero
soñar. (El país de los sueños).
Escribo
el sueño bobo o el cómico o el sombrío que quieren ser soñados. En el sueño
utilizo lo que trae Helena para que actúe en su sueño. (Los sueños de Helena).
Escribo
alguno de los sueños olvidados de Helena o la respuesta a la pregunta de
Claribel. (Los sueños olvidados).
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